Tirar la Comida incrementa el Hambre en el Mundo

Muchas veces pasa que un plato que saboreamos con placer deja de cumplir las expectativas en una segunda aparición en la mesa. Así que en vez de sonrisas y corazones abiertos nos encontramos con frases cómo: me echaste demasiado, no sé si voy a poder con todo esto, etc.

Hoy en día, en muchas culturas del mundo se vende el fenómeno “Vivamos en abundancia” y con la promoción del mismo muchos nos equivocamos y empezamos a derrochar dinero en forma de muchas cosas entre las cuales están también los alimentos.

A lo largo de las últimas décadas hemos adquirido la mala costumbre de comprar más de lo que necesitamos, acudir a restaurantes que echan tanta comida en el plato que de ahí podrías alimentar a otra persona o comer hasta el día siguiente.

Lo peor de todo no es comer más de lo que necesitamos sino tirar comida por falta de sitio en la nevera o simplemente porque en ese momento ya no nos apetece ese plato.

Si tuviéramos la posibilidad de volver al pasado, a la época de post guerra seguro que muchos de nosotros aprenderíamos a no derrochar, ni tirar o malgastar alimentos.

Si tuviéramos la posibilidad de integrarnos fácilmente en el ámbito de las personas que nunca tuvieron tanto, creo que también aprenderíamos bastante.

Si tuviéramos eso y lo otro, es casi siempre el motivo que nos echa para atrás a la hora de tomar decisiones y cumplir lo que nos hemos propuesto o nos han enseñado.

Hoy venimos recapitulando lo que seguramente a muchos de nosotros ya nos enseñaron de pequeños, no derrochar alimentos. Venimos recordándonos a nosotros mismos y a los demás que debemos hacer la compra siguiendo a rajatabla la lista de necesidades y no comprar demás para luego acabar tirándolo.

Tirando la comida no hacemos más que incrementar la demanda de materias primas y con ello el incremento de los precios, incremento que llevan hasta el hambre a muchas personas de países subdesarrollados.

Un dato interesante es que hoy en día somos aproximadamente 8000 millones de habitantes de los cuales casi la mitad hacen una sola comida y 800 millones ni siquiera llegan a comer todos los días.

Concienciemos este aspecto y compremos únicamente lo que necesitamos. No tirar la comida puede ser una contribución indirecta al problema del hambre que sufren muchos niños en el mundo.

Comparte esta entrada:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *